La poesía toca con sus alas lo más pequeño, lo más excelso, toca el dolor y la alegría.

Nos pega a la tierra, a los seres vivos, nos eleva y transporta a otra dimensión.

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17 marzo 2013

Predícame

Puestos a pedir, pidamos que se nos predique con el ejemplo, con actos no con palabras,
y prediquemos también del mismo modo que exigimos.

Predícame 
con las manos ensangrentadas 
sanadoras de llagas extranjeras. 
Lava mis pies extraviados, 
unge con tu óleo 
la frente confusa de mi pobre espíritu 
y limpia las heridas de mi alma
que vengo de recorrer caminos 
de polvoriento desprecio, 
zarzales me abofetearon el rostro.

Predícame 
buscando a la oveja negra 
enredada en el espino 
y ablandando el corazón de los lobos.

25 abril 2012

Reconciliación

Para fomentar la paz con los demás, para lograr la reconciliación de todos los hombres hay que empezar por uno mismo. Buscar la reconciliación con nosotros mismos y con la vida. Buscar en nuestro interior la paz y la serenidad, frutos para el enriquecimiento y la alegría.

Reconcíliate,
es mínimo el espacio.
El claro en la espesura
contiene los perfumes,
los bálsamos
para sanar todas las heridas.

Retorna al concilio
donde sólo tú sabes de ti
y a través del visor alto del boscaje
contemplas el mundo
y el movimiento de los astros.

Fuera acechan las hienas
pero aquí
todo el espacio está dispuesto.
Tuyo es el manjar y el vino.
Toma el fruto, degústalo en tu boca.

Recibirás la bendición del agua
y la visita de los pájaros
que comerán de tu mano y de tu mesa
y cantarán las canciones que tú les escribiste.

18 septiembre 2010

Esperanza se va

A veces la esperanza nos sostiene prendidos de un hilo muy frágil.

Esperanza se va con la tarde

a lomos de un corcel crepuscular

rasgando la bruma.

 

Esperanza se aleja despacio

cerrando las puertas del horizonte,

abriendo las ventanas de una historia

por nacer.

 

Esperanza ha pintado de gris

las paredes del recuerdo.

Desconoce su origen,

no presagia la línea

de su porvenir.

 

Esperanza ignora la ruta del ave,

si volverá su canto

a las ramas invernales

de su frutal. 

 

Esperanza se fue

en los brazos amados de Septiembre

y no dijo

si pensaba volver.

07 septiembre 2010

Decimos Amor


Decimos Amor
y el día imprevisto
un huracán de fuego
nos arrasa el alma.

Una tormenta cósmica
origen de todo soplo,
vertiginoso desorden 
de la realidad.

Una borrasca anárquica
domina las leyes humanas
y vienen a fusionarse
las células del alma 
con las células inertes.
Se desintegra el cuerpo,
se recompone
sabedor de su eventualidad.

Entonces percibimos la energía,
un átomo de la creación,
de la vida y de la muerte,
de la voz infinita
que nombró el universo.


04 agosto 2010

Si recuerdas


Sigo caminando por la carretera aquella 
que subía el alto del mañana. 
Si recuerdas, 
caminábamos descalzos 
sobre el asfalto caliente por el sol de verano 
y en un rincón de verde 
nos fumábamos la vida 
en nuestras manos aún vírgenes.

02 mayo 2010

A final del camino


 
Cuando me aleje
al volver la espalda
quizá refleje
la silueta cálida
de un recuerdo.

Al fin del sendero
mi estrella aguarda
sigo el destello
de sus migajas.

Quizá a lo lejos
de ardiente nostalgia
me aguarde el beso.

22 febrero 2010

Canto quijotesco


Voy a defender las leyes
abolidas por las leyes de la ciencia.
Ilustro mis tímidos papeles
con retórica y cerebral sapiencia.
Vengo a descubrir mis manos,

a inclinar humilde la cabeza
y admirar olimpos, los más altos,
donde giran, de nombres, las siluetas,
donde insignes muy letrados
despuntan perfiles de veleta.
De pan oscuro, de vino y queso

traigo sólo zurrón de pobres letras.
No tengo más frutos que mis versos,
holgada telaraña en la despensa
y un canto delgado y quijotesco
a la frondosa sombra de la higuera.








20 enero 2010

Dejadme dudar

Concededme el beneficio de la duda.

Dejad que la furia del viento
me envuelva y me arrastre.
Dejad que estampe mi cuerpo
contra el voluble rostro de una nube gris.

Dejad que raudos caudales
mis pies desarraiguen del polvo
y en su vorágine me lleven
a las aguas de un desconocido mar.

Dejad que un ave cualquiera en sus garras
arrebate del mundo mi sombra
y me lleve en su ruta emigrante
más allá del horizonte, al confín.

No dejéis que aferre en su vientre
mi vuelo la ciénaga
ni que ahogue mis ansias de mares
las redes perversas de un mal pescador.
No dejéis que muera en la boca necia
que se dice fontanal de sabios.

Dejadme dudar,
dejadme dudar.





08 enero 2010

Bailamos frenético vals


A los valientes cooperantes de Greenpeace 

En la falda de los montes
que escupen incandescentes  becerros de oro
bailamos frenético vals.
A la luz de los volcanes
bailamos patético simulacro de lucidez.


Reímos dichosos
mientras las blasfemias del monte
levantan nuestros pies con violencia
y en el cielo surgen muecas
que ridiculizan nuestras hazañas.


Bailamos.
Conscientes abrimos los pozos del infierno.
La Tierra eructa polvo de azufre que estrangula el aire.
Bailamos frenético vals.


Perdido el miedo,
las flores encendidas que ambicionamos
llueven sobre nuestras cabezas cotidianamente
y bailamos,
bailamos frenético vals.