La poesía toca con sus alas lo más pequeño, lo más excelso, toca el dolor y la alegría.

Nos pega a la tierra, a los seres vivos, nos eleva y transporta a otra dimensión.

22 mayo 2010

Déjame la Tierra


Déjame la tierra Padre
aunque dormida,
para recostar mis huesos
ya cansados,
para contemplar la vida que decrece
por sus montes desolados.

Déjame la tierra herida,
muerta acaso,
aunque el olvido le muestre
su cadalso
que yo cubriré sus fuentes
con mi llanto.

Aunque el candil de la luna
se apagase
y no quede estrella alguna
que inflame
su esplendor en la laguna,
 
déjame la tierra Padre
que regreso
con los hombres que la empapen
de esperanzas,
compartiendo todo un cielo
amplio de luz espigada.

02 mayo 2010

A final del camino


 
Cuando me aleje
al volver la espalda
quizá refleje
la silueta cálida
de un recuerdo.

Al fin del sendero
mi estrella aguarda
sigo el destello
de sus migajas.

Quizá a lo lejos
de ardiente nostalgia
me aguarde el beso.

22 abril 2010

La noche murió


La noche murió aquí.
La encontraron acribillada
a balazos de Electra
y a ráfagas de neón
al atardecer de un día cualquiera,
hace muchas décadas.

Desde entonces su cadáver
es horadado por proyectiles lumínicos
para asegurar que su serena penumbra
no recobra la seda negra de su manto.


En sus dominios brillaba
la auténtica luz.
Millones de soles
bajo el incendio de su sudario,
viven.

10 abril 2010

En la ribera


No mereces de mi alma un suspiro
ni siquiera una lágrima en mis ojos,
sin embargo, a merced de tus antojos
va el espejo de agua en que me miro.


Me susurran las lágrimas del sauce,
muy lejos de tu influjo, en el remanso,
su sombra es caricia en mi descanso
que aletarga el fluido de tu cauce.


Anulas mis reflejos cristalinos,
aunque firme mi lecho en sus vaguadas
va inventando sosiegos anodinos.


Y tú me precipitas por cascadas
que convierten mi agua en remolinos
y me alzas en espumas irisadas.


22 marzo 2010

Llanto por Gaia

Me duele tu soledad 
como me duele la mía. 
Me duele tu desamparo 
al igual que mi abandono. 

¡Me aflige tanto tu muerte 
razón de mi descuido! 

Me aflige tanto tu muerte… 
porque morirás por mí 
y yo moriré contigo.