La poesía toca con sus alas lo más pequeño, lo más excelso, toca el dolor y la alegría.

Nos pega a la tierra, a los seres vivos, nos eleva y transporta a otra dimensión.

16 enero 2016

Reivindicación

En este invierno los árboles,
hacia el cielo,
clamando justicia,
levantan los nudos artríticos
de sus ramas.

25 noviembre 2015

TODOS LOS ESPEJOS

En memoria de las víctimas de la violencia de género, 
de todas las mujeres del mundo víctimas de la violencia.
Con ellas mi corazón, mi ánimo y mi fuerza. 

Me robaron los espejos
para que no pudiera reconocerme.

Fui hogar, puerto,
sostén, fortaleza,
remanso, caverna de silencio,
cobertor, refugio, paño de lágrimas,
umbría en verano, en invierno hoguera,
alcoba, vestidor y lecho.

Fui tierra fecunda,
día laboral, nunca festivo,
inventora de tiempo,
desheredada del ocio, 
vida entera en ara de sacrificio

Fui despensa generosa,
cuna, columpio y escuela,
sanatorio y velada,
espalda robusta y arrullo,
piel marcada a hierro de dueño

Fui alfombra herida de ardientes espuelas,
vertedero de todos los residuos,
fui sombra, no cuerpo,
apellido sin nombre ni estrella.

Pero hoy abrí los ojos.
Encendí las luces siempre vertidas en mi alma
y abrazada al influjo de la luna
bebí  de la fuente donde brotan todos los espejos.

08 noviembre 2015

Morir inútilmente


Me cansé se morir inútilmente
Me cansé de morir vanamente,
día a día, menguándome,
hasta dejar de existir y no hallarme nunca.
Y comencé a sacudirme la tierra
que a puñados me echaban a los ojos
y a despejarme los oídos
de las corrientes que me ensordecían el cerebro.

Me cansé de vivir la muerte dulce,
de vivir el tibio sol resbalando por los días,
mirando mi reflejo que sea reflejo de otros nombres
y mi sombra silueta de otros cuerpos.

Me cansé de morir inútilmente
de que llorasen afligidos por mí,
ojos que no supieron de mis lágrimas.
Me cansé de la lasitud que me sepultaba
y levanté mis huesos por encima del mármol y las flores
y los enfrenté al viento que mueve el mundo.

25 septiembre 2015

OJOS SUBTERRÁNEOS

A los niños cuyos ojos quedaron sepultados bajo los escombros de sus países en guerra, a los niños que, ni siquiera, han podido ser refugiados. A los refugiados, también, por el sufrimiento que viven en su inocencia.

OJOS SUBTERRÁNEOS

Sus ojos,
luciérnagas temerosas
de sumisión infante.

Rescatad,
rescatad sus ojos lúgubres,
minúsculos luceros ocultados.

Aunque abunde, sí,
la consolación de sus pupilas.
Qué pisoteada su órbita inocente.

Rescatad, rescatad sus ojos.
Pobres ojos míos
quizá para siempre sepultados.
Si mueren,
morirá con ellos el amanecer del mundo
y el despertar de los hombres.