La poesía toca con sus alas lo más pequeño, lo más excelso, toca el dolor y la alegría.

Nos pega a la tierra, a los seres vivos, nos eleva y transporta a otra dimensión.

19 diciembre 2013

Privilegio

Nos cruzamos con ellos por las calles, son nuestros vecinos, algunos trabajan con nosotros o van al colegio con nuestros hijos, viven en muchas casas con sus seres muy queridos, digo que son ángeles.

Poema incluido en el CD "Somos Diferencia" editado por la AMP (Asociación de discapacitados de Pinto) que celebra sus 25 años de fructíferos trabajos. Es un gran proyecto en el que han participado solidariamente muchas personas con su gran labor, su apoyo, su voz, su música, con su buena voluntad y su entusiasmo. Un proyecto con canciones alegres, con letra y música geniales, que hace “Diferencia”.
Ungidos de estrellas
pasan por las calles.
Triste es que los ciegos
no lo quieran ver.

Al llegar al mundo
sus alas quebraron
oxidando el viento
la clara memoria
de su augusta luz.

Es un privilegio
ver como su magia
pinta primaveras
donde cualquier ojo
sólo ve aridez,
oír de su boca
de intacta pureza
trenzada armonía
en clave de verso,
ver como su risa
ceñida de música
te invita a bailar.
Digo que son ángeles.
Velando sus sueños
yo sé que es posible
tornar la inocencia
del lejano Edén.

Es un privilegio
descubrir sus alas,
su irisado beso
posado en mi frente.
Triste es que los ciegos
no lo quieran ver.

25 noviembre 2013

Metamorfosis (Reposición)

En memoria de las mujeres víctimas de la violencia de género. 

Me dijeron que era una larva condenada a vivir en su capullo, pero yo esperé y vi desplegar sus alas a una mariposa de mil colores con ansias de libertad.
La larva

Muéstrame tus ojos lánguidos
del color de dulces dátiles
heridos por crueles látigos,
hermosos pero tan frágiles.

Reflejo de cielos límpidos
se olvidaron de las lágrimas,
de sus derechos legítimos,
ocultos tras la crisálida.

¿Quién te encerró en esas cárceles?
¿Quién robó tus sueños mágicos,
te apartó en oscuros márgenes,
te llenó de instantes trágicos?


La mariposa 

Abre tus alas, radiante
mariposa del desierto,
voz en grito que quebrante
esta prisión de tu cuerpo.

Que al fin se rompa el capullo,
como larva te envolvieron
pero tú eres mariposa
mecida al viento en su arrullo,
libres alas que nacieron
para el beso de la rosa.

Cuando al aire luzcas tus colores
volverá a despertar la primavera
en el árido mundo que hiciera
en ti el milagro de las flores.

Inundarán de música  la brisa,
en  abrazos, desnudos corazones,
en la calle bañada de canciones
el sol descubrirá hoy tu sonrisa.

27 octubre 2013

Confidencias

El viento deja confidencias de otra dimensión.

Toda la mañana es un monólogo de viento
Susurra al oído de ventanas entreabiertas,
a las rendijas siempre atentas a su voz.

Viene, 
dice de un viaje orbital
y unas lágrimas de no sé qué llanto mudo
me salpican la cara.

28 septiembre 2013

Ensoñación

Momentos de ensoñación enredada en los versos.
Cisne de nocturno plumaje
sonámbulo pintor de alas abatidas 
Juegas a dibujar arcaicas leyendas,
a rayar con tu pico
la nula superficie del ahora,
a enredar tu cuello en las alturas 
y picotear estrellas
desde su origen cósmico.

Contempla tú
desde la esbeltez de tu cuello
la belleza serena de la luna ausente
porque un dardo de vertiginoso nácar
sobre el agua se desploma
justo aquí en este instante
y una flor desgrana pétalos
o disecadas lágrimas.

Sigue dibujando estelas
de finísimo silencio
sobre las aguas sedosas de la noche
que yo estoy enredada
en la dulce penumbra de los versos.

24 julio 2013

Al Recuerdo (Reposición)

Recordando mi juventud, los veranos en un pueblecito de Castilla. 


Regresar
a la ondulante marejada de trigo
al sopor aplastante de la tarde.
Algarabía de chiquillos en las calles,
regresar al estival concierto de la infancia.

Inconsciente ceguera
de todas las angustias
de todos los sudores,
inconsciente ignorancia
de todos los pesares,
de todas las tormentas
que el grano cosechado amenazaban,
de las tempestades
que vencieron el sofocante estío
y el infinito azul de plomo.

Regresar
al indolente transcurso de los días,
al frescor de las noches acaudilladas de luna,
cortejadas de estrellas,
a las luces, qué tan frágiles,
morían a toque de relámpago
o bajo platillos pasaban
la penumbra temblando.

Regresar a esas luces
aunque nunca iluminaron mis pasos
en las calles henchidas de tinieblas.
Regresar a la aventura
de todos los temores inventados
al vértigo de la inclemencia inesperada,
a la presentida gracia de los cielos.

Regresar, regresar
a la dulce inocencia de las manos blancas.

© Mª Teresa Sánchez Martín