La poesía toca con sus alas lo más pequeño, lo más excelso, toca el dolor y la alegría.

Nos pega a la tierra, a los seres vivos, nos eleva y transporta a otra dimensión.

14 septiembre 2012

Dime



Dime que en tu piel escondes
profundo grabado el beso
que yo escribiré tu nombre
en las dunas del desierto
y no ha de existir el viento
que con su soplo las borre.

Di que quedaron tus manos
con mis huellas confundidas,
que mil versos he grabado
en las hojas infinitas
de la hierba, que a tu paso
el cielo a gritos recita.

Dime que también me amas,
que aún siendo mi paso leve
en tus témpanos mi escarcha
es lágrima incandescente.
Di que es mi verso de lava
hiriendo tu eterna nieve.


09 agosto 2012

Un agujero negro se traga un sol

Espero que la ciencia no me acuse por divagar poéticamente 
sobre las hipótesis de los agujeros negros.



Un agujero negro está tragándose un sol.
De nuevo la trágica y negra metáfora de la muerte
La antimateria desordena,
absorbe los corpúsculos de la inteligencia,
la hace estremecer en su enigma.

Mientras minúsculos insectos
se devoran unos a otros,
el pez grande se traga al pequeño
y los parásitos engordan
a la sombra de bestias colosales
todo un sol es engullido
por un agujero negro.
Certifica la ciencia.

Creo, más bien,
que la estrella huye
del ambicioso ojo del hombre
hacia otros universos puros.

11 junio 2012

Las fuentes de privilegio

A la orilla de las fuentes del privilegio, las marionetas que somos 
son movidas por las manos de altos poderes que nos arrebatan los privilegios a su voluntad.


Está trepando la rosa
a la copa desbordada de mayo.
Todo brinda en abundancia
a la orilla de las fuentes del privilegio.

Me ha tocado vivir el tiempo
de los hombres sin memoria,
que olvidan los poderes altos
que borran los nombres.

El tiempo de esclavos indulgentes
que venden su huella por una cifra
para ser sólo una cifra más
a cambio del festín
que distrae cuerpo y mente.

Sentados a la orilla
de las fuentes del privilegio
reposan su sonora oquedad.
Sólo son la sombra 
de su don divino. 

25 abril 2012

Reconciliación

Para fomentar la paz con los demás, para lograr la reconciliación de todos los hombres hay que empezar por uno mismo. Buscar la reconciliación con nosotros mismos y con la vida. Buscar en nuestro interior la paz y la serenidad, frutos para el enriquecimiento y la alegría.

Reconcíliate,
es mínimo el espacio.
El claro en la espesura
contiene los perfumes,
los bálsamos
para sanar todas las heridas.

Retorna al concilio
donde sólo tú sabes de ti
y a través del visor alto del boscaje
contemplas el mundo
y el movimiento de los astros.

Fuera acechan las hienas
pero aquí
todo el espacio está dispuesto.
Tuyo es el manjar y el vino.
Toma el fruto, degústalo en tu boca.

Recibirás la bendición del agua
y la visita de los pájaros
que comerán de tu mano y de tu mesa
y cantarán las canciones que tú les escribiste.

24 marzo 2012

Los pasos del hombre

A veces, ante noticias de desdichas provocadas por el ser humano a su prójimo, me pregunto si, después de transitar por la historia, los pasos del hombre no han aprendido nada.


Por el largo camino de siglos
fueron los pies cubiertos de pieles,
calzados de pobres sandalias,
o luciendo zapatos de reyes.
Conquistaron imperios antiguos
con perfumes, incienso, fieles,
cautivos ¿no aprendieron nada?

Sangraron heridas de hielo,
vadeando nieblas y pantanos,
besaron las cumbres más altas
arrastrando cadenas de esclavos.

Habitaron ardientes desiertos,
con sus alas la luna pisaron
¡tan blanca! ¿no aprendieron nada?

Descubrieron tierras de promesas
generosas en todos sus bienes,
arrancáronle al mar sus escamas.

Subastados por los mercaderes
fueron carne marcada entre rejas,
otro tiempo al son de cascabeles
sus danzas, ¿no aprendieron nada?

A los pasos, también en presente,
sus iguales a filo de espada
descubren cuestiones ocultas
y brindan con sangre inocente
esgrimiendo su falsa cordura
estudiada, ¿No aprendieron nada, nada?