La poesía toca con sus alas lo más pequeño, lo más excelso, toca el dolor y la alegría.

Nos pega a la tierra, a los seres vivos, nos eleva y transporta a otra dimensión.

16 junio 2009

Dos décimas de amor

Siempre el amor
El amor puesto en escena 
Amor de versos y cuentos
de sublimes pensamientos
de música y luna llena
Amor libre que encadena
Discutido por los sabios
amor que sangra en los labios
que incendia la rama verde
que retorna, que se pierde
y nos deja sus resabios

Amor que sólo respeta
la libertad de sus leyes
Amor de pobres y reyes
que nos calma y nos inquieta
Amor que siempre completa
las horas de nuestra vida
que deja abierta la herida
Amor que ignora banderas
que inventa nuevas quimeras
Amor que nunca se olvida

08 junio 2009

Fruto de la tierra

A mi hija

Te pegaré a la tierra
para que brotes encendida
con la vivacidad de las amapolas,
para que crezcas robusta
sobre los montes amplios del futuro,
para que te sepas hija

de mis ciclos lunares,
fruto de mi conjunción de estrellas.

Te sembraré
más allá del declive,
donde el huerto reverbera fértil,
donde el agua acaricia

su amorosa espalda,
hasta que fructifiquen tus trenzas
racimos para el paladar del alma.

Te pegaré a la tierra

perfumada de espliego
hasta que broten primaveras en tus ojos,
para que siembres tú,
otra vez, la semilla desechada,

en la tierra donde todas las batallas se perdieron,
para que florezcas allá
donde al fin la vida
alzará su victoria.

01 junio 2009

Una lámpara

Se van derrumbando
una a una las islas idílicas que creímos.
Proliferan rosas de porcelana y laureles,
corona de los idiotas a la sumisión.
Sus pétalos y sus hojas aparentemente impolutas
caen y se quiebran sin eternidad.

Los escaparates de fábulas
guardan en la trastienda los hilos
con los que se manejan los títeres.

¿No ves?
La aurora del nuevo sol
es solamente una lámpara
sostenida por manos poderosas,
como sol antiguo de una tierra plana
en tiempo de ignorancia. 

No ves, es solamente un lámpara.

18 mayo 2009

Su huella

En memoria de Mario Benedetti

Le alcanzó la muerte
con sangre en la pluma,
corazón de antorcha prendida
en lo alto empuñado.

Quedó, sin embargo,
su voz,
espada cuya hoja viva
sigue cortando la historia.

Voz que moldea perfiles
de espíritus rebeldes,
almas inquietas que romperán
la opacidad de estas ventanas.

Murió empuñando la pluma
como única arma.
Miríadas de palabras su ejército
dejan en la batalla del mundo
su huella.

12 mayo 2009

Primavera irreverente

Afloras primavera irreverente, 
invitas al perfume de tus rosas,
extiendes pinceladas luminosas
y mi pesar desprecias, insolente.

A mí, hoy me llovieron las espinas
de todos tus rosales encendidos,
sangrando van torrentes mis sentidos
rocíos de dolor que no imaginas.

En mi tierno frutal no madurado
no he de hallar la virtud de tus albores,
no tendré la alegría a mi cuidado

en el triste lugar donde me encuentre
porque vengo de enterrar entre tus flores
la rosa más preciada de mi vientre.