La poesía toca con sus alas lo más pequeño, lo más excelso, toca el dolor y la alegría.

Nos pega a la tierra, a los seres vivos, nos eleva y transporta a otra dimensión.

18 julio 2017

Plástico


Nuestra "civilización" no ve ni escucha las señales de su fin


 Ahora que los profetas han enmudecido 
y el maná se nos ha negado 
masticamos plástico con sabor a fresa.

Ahora que hemos dejado de ser nómadas, 
que nos hemos asentado 
en la ciudad de los prodigios
nuestra sordera es tan inmensa,
tan inmenso el sueño inducido
que ni siquiera escuchamos 
las trompetas de los arcángeles 
que están sonando.

Indolentes masticamos, 
con sabor a fresa, plástico.


26 junio 2017

El último fruto


Y si mis manos Gaia
han de volver a arañarte
no me niegues el último fruto.

Voy unida a tu cuerpo esmeralda. 
Agarrada a tu seno ocre
esperaré de ti 
la última gota limpia y dulce
de tu leche de madre.

Desterrada soy de los hombres,
aún colgada de tus pechos escuálidos
transito por la extensa aridez del mundo.

Ya sé que no grité
que no abracé tu cuerpo con mis manos
que no hinqué mis rodillas para invocar
con fértil ritual tu corazón de barro
y ese dorado milagro de espigas y de vid.

Pero yo no soy de allí,
escapé de la ciudad de la ignorancia
y si alguna vez regreso,
ya cansada,
guárdame un pedazo de tu pan
para calmar mi hambre de esperanza
para calmar mi sed de caminante
esperaré del cielo
tus lágrimas.


15 mayo 2017

Poetizando edificios municipales.

Mi participación en el proyecto de poetizar edificios, 
de las bibliotecas municipales de Pinto, Concejalía de Cultura.  

29 abril 2017

La noche murió

La noche y su cielo estrellado mueren en la ciudad



08 abril 2017

Érase una tarde de abril


Érase una tarde
de abril y de lluvia.
Érase una tarde
de verde encendido.

De voces lejanas
sin pena ni gloria,
de juego de pájaros
y canto de niños.

Érase una tarde
de ahuyentar las bocas
de cántaros huecos
preñados de ruido.

Érase una tarde,
refugio a la sombra
de troncos tallados,
de versos escritos.

05 febrero 2017

Boca de sal

Al mar, fuerza inmensa que abraza la tierra, tan embravecido estos días. 

Boca de sal,
a veces beso templado
de azules y de cristal,
canto amable de sirena
que posa su cuerpo alado
sobre la arena.

A veces, rugido fiero
dentellada de dragón,
vientre que frío y certero
abraza y a la tierra templa el corazón.

Pieles de roca
redoblan sus tambores,
luna creciente que toca
en la noche sus honores
sobre mi pecho y mi boca.

Ecos de agua,
llantos de caracolas  Atlantes,
tumba de fieles e infieles,
de humillados y gigantes.

Descansa, Oh emperador,
en tus imperios dormido,
concédeme tu favor
boca de sal y furor,
voz de canto enardecido.