La poesía toca con sus alas lo más pequeño, lo más excelso, toca el dolor y la alegría.

Nos pega a la tierra, a los seres vivos, nos eleva y transporta a otra dimensión.

14 septiembre 2012

Dime


Quiero rescatar este poema de amor porque sé que la luz de un 
crepúsculo puede convertirse en el amanecer de una esperanza.


Dime que en tu piel escondes
profundo grabado el beso
que yo escribiré tu nombre
en las dunas del desierto
y no ha de existir el viento
que con su soplo las borre.

Di que quedaron tus manos
con mis huellas confundidas,
que mil versos he grabado
en las hojas infinitas
de la hierba, que a tu paso
el cielo a gritos recita.

Dime que también me amas,
que aún siendo mi paso leve
en tus témpanos mi escarcha
es lágrima incandescente.
Di que es mi verso de lava
hiriendo tu eterna nieve.