La poesía toca con sus alas lo más pequeño, lo más excelso, toca el dolor y la alegría.

Nos pega a la tierra, a los seres vivos, nos eleva y transporta a otra dimensión.

14 septiembre 2012

Dime


Quiero rescatar este poema de amor porque sé que la luz de un 
crepúsculo puede convertirse en el amanecer de una esperanza.


Dime que en tu piel escondes
profundo grabado el beso
que yo escribiré tu nombre
en las dunas del desierto
y no ha de existir el viento
que con su soplo las borre.

Di que quedaron tus manos
con mis huellas confundidas,
que mil versos he grabado
en las hojas infinitas
de la hierba, que a tu paso
el cielo a gritos recita.

Dime que también me amas,
que aún siendo mi paso leve
en tus témpanos mi escarcha
es lágrima incandescente.
Di que es mi verso de lava
hiriendo tu eterna nieve.


5 comentarios:

  1. Tu beso de lava que deshace mi nieve, precioso el poema MªTeresa, es un placer visitarte y leerte.Que pases un feliz fin de semana.Un beso

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  2. La huella del amor es peremne e imborrable, nos va esculpiendo al mismo tiempo que esculpe al amigo o adversario, como cincel perpetuo e incansable.

    Bellos versos
    Besos.

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  3. Dime que la vida brota de tu boca,
    dime que ayer es ahora
    y que presientes el amor en tu ventana...

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  4. Bellas palabras en honor de ese sentimiento sublime el AMOR

    Cariños

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  5. Mª Teresa, es un bello poema, que desborda sentimientos de lirismo, y es que el AMOR, es el más bello de los sentimientos que nos habitan.

    La frase iniciasl que tienes, me ha encantado...
    "que la luz de un crepúsculo puede convertirse en el amanecer de una esperanza"

    Te dejo un abrazo con estrellas de felicidad.


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