La poesía toca con sus alas lo más pequeño, lo más excelso, toca el dolor y la alegría.

Nos pega a la tierra, a los seres vivos, nos eleva y transporta a otra dimensión.

25 mayo 2009

Los pies descalzos del maestro

Es el ritmo libre
de los pies descalzos,
que el viento en la hierba
verde en la ladera
inclina hacia el mar.

Sigue el paso firme
por el campo abierto,
en la arena ardiente,
en camino ciegos
de la gran ciudad.

Caminar errante
abriendo caminos
que canta el poeta,
sólo dejan senda
de agua y de sal

Mas la huella firme
de la piel desnuda,
molde voluntario
que deja en el barro
su huella y se va,

abre los caminos
marca buen sendero,
su entrega sincera
es huella en la piedra.
No se borrará.