La poesía, en sus alas, nos acerca a lo más pequeño, a lo más excelso, a todo lo que nos hace sentir dolor o alegría. La poesía nos pega a la tierra, a los seres vivos, a todo lo que rodea y nos transporta a otra dimensión.
Adoro esa locura tuya de sonrisas y lágrimas, ese parpadeo súbito de sombras y de luz entre las bambalinas gaseosas de las nubes, y esa íntima frescura de mañanas perfumadas.